lunedì 19 maggio 2014

inauguración



"Lo sé, mierda!"
Inútil insistir,  que debo estar en tu puta inauguración y
no me puede importar menos.
No hay más que hacer por la noche!
Ok, no insisto, estaré allí.
Un aperitivo, un poco de show y luego me voy, no me preguntes otra vez.
Hora 18:00. Corro a casa, ducha, me cambio de ropa y voy.
El rugido del "hierro" anuncia. Caballete frente al local con el hombre de la Seguridad que me mira mal.
Me saco el casco y fijo una mirada dura en él.
Veo que respira fuerte, se está haciendo la película de cómo me achicará ante la
pequeña muchedumbre que presiona para entrar.
Voy acercándome decidido a entrar y con una expresión  de satisfecho se abre paso.
Me pone una mano en el pecho, que observo, antes de alzar la mirada hacia sus grandes ojos azules.
"a dónde vas?"
"para quien trabajos? Marion?"
Me encanta responder a una pregunta con otra pregunta. "Se"
"bien, entonces soy yo que te pago esta noche,
por lo tanto quita la manito,
estás haciendo bien tu trabajo.
Pero no conmigo!"
Espero que baje la mano y retire sus casi
dos metros de la puerta.
Justo en el momento en que aparece Marion.
"Tokio! Bienvenido, bebemos juntos?"
segundo golpe al ego de la bestia,
el dueño del circo, realmente soy yo.
"Marion, pero el chico aquí, es un nueva compra?"
Entro, no quiero ser más cruel,
no obstante está haciendo un buen trabajo.
Dejo a Marion y doy una vuelta por el local,
realmente bien hecho,
muebles de diseño,
una iluminación cuidada,
reconozco la mano de la “nena” del arquitecto.
La vuelta dura más de una hora, cada 3 pasos me detengo,
saludos, besos, apretujes, propuestas de trabajo,
saludos, besos, apretujes, propuestas de trabajo,
no puedo fijar la mirada por las figuran que se entre ponen
y ahora puedo ver a su alrededor. Las caras habituales, algunos desconocidos.
En la marea de gente hay alguien distinto,
pero no la focalizo.
Repaso el volumen de periscopio para entender y
al fin la veo.
En la ondulante ola de gente,
una delgada figura femenina inmóvil.
Está mirando un abstracto en una pared. La espalda cubierta sólo por los delgados breteles del mini vestido azul cobalto. Un talle 42, diría, mi favorito.
El cuello desnudo gracias a un corte corto esculpido.
Un símbolo japonés sobre su nuca, objeción!!!
Entonces el destino trabaja aún para mí!!!
Voy acercándome, por detrás de su espalda,
observo junto a ella la pared.
Respiro un buen perfume de hembra,
deduzco que su piel tiene buen sabor.
Se endurece ligeramente, ha notado mi presencia.
Antes de que pueda darse la vuelta, le susurro
"Pis en la boca, Alighiero Boetti, lo conoces?"
Sin darse la vuelta, toma de su trago
y luego sacude la cabeza negativamente.
"Es un homenaje del arquitecto al propietario"
Ahora está más atenta a la interpretación de la ópera,
investiga el orden correcto de la letra.
 "Podría reescribirla sobre tu piel".
Su cuello se estira,
se erige, alarga,
su cabeza comienza a girar para verme.
Ahora se interesa en mí,
no soy el "pescador" de siempre.
Su rostro es maravilloso.
Dulce como una niña.
Pero con la mirada de una gata que conoce la altura.
Un reto que no puedo rechazar.
Gira, gracias a la multitud, se acerca a mí.
"Porque quieres escribir sobre mi piel?"
“Es un juego intrigante, malicioso, sensual...
Exactamente como tú".
Sonríe bajando los ojos.
Los levanto, con dos dedos en su mentón.
Ojos grandes y límpidos.
De perderse.
"Estas aquí sola?"
"No, con un par de amigas".
"Mejor, así nadie permanecerá sólo si te llevo conmigo".
"Qué te hace pensar que lo harás?"
Su tono es desafiante, también bastante convencido.
 "Lo has dicho, creo, y sobre todo observo,
tienes una pierna entre las de un desconocido,
y evidentemente la dejé disfrutar el contacto."
No se desplaza un centímetro, vuelve a sonreír,
prometiendo el sí que pretendo.
Tomo el vaso de sus manos y lo pongo sobre una bandeja cerca.
La tomo de la mano y me muevo.
Logramos salir con dificultad.
Y cuando ya pienso haber logrado evadir
otros posibles saludos, besos, abrazos
siento que me toman de un brazo.
Mierda, es el dueño.
"Pero ¿cómo? Acabas de llegar y te vas?"
"Si, como ves tengo otros compromisos".
El tono es de los que no admiten réplicas.
Estamos afuera.
Saltamos a la moto y nos vamos
Con sus brazos aferrándose a mí.
Sus suaves pechos se dejan acariciar en mis omóplatos.
En el tercer semáforo,
"donde me estás llevando?"
"a mi casa".
Se aprieta aún más a mí.
Verde. Arrebato brusco, dirección: mi habitación.

.

lunedì 12 maggio 2014

Juguete


En mis manos.
Cuántas antes de ti. Cuántas después de ti.
Tienes consciencia? Sabes que significa?
No tienes ninguna pretensión de ser única.
No puedes serlo.
Periódicamente esperas ser la mejor.
Pero el compromiso necesario es enorme.
Puedes ser discreta, adecuada. Mejor quizás.
Pero esta vez te haces mal a ti misma.
Has escuchado tus sentidos.
Tu olfato tiene rostro en tu mente.
Has oído fuerte el olor de quien existía antes de ti.
Bloqueada como tu por la cuerda. Obligada innaturalmente.
Cautiva a cada uno de mis caprichos. Otras hembras. Otras esclavas.
Otras de mi propiedad. Otras que me han donado momentos únicos.
Devotamente irrepetibles.
¿Cómo te sientes? No te lo esperabas.
Fragmentos de imágenes irrumpieron en tu mente.
Has dejado de brillar.
Apagada, como una vela, de un soplo humano.
Ahora sabes que eres un pedazo de mi vida.
Una pieza de mi vida.

Un juguete que pondré en el armario de los recuerdos.